jueves, 25 de noviembre de 2021

Muchos Libros Después en la librería Santos Lectores. Recomendé La Esfinge Maragata y los Cuentos Completos de Charles Perrault.

 

Hablando sobre La Esfinge Maragata con Emma Rosa Posada.
 

Una de las cosas que más me gustan de La 8 León es la atención que presta a los contenidos culturales, y entre ellos, los relacionados con el mundo de los libros. De hecho, hasta cuenta con un programa presentado por Emma Rosa Posada que está completamente dedicado a estos y los lectores. Difundir libros es difundir cultura y la cadena de televisión de León lo hace bastante bien, ya que además de la emisión y las redifusiones, cuelga cada uno de los capítulos en Internet para que cualquier persona pueda acceder a sus contenidos.

Hace algunas semanas se emitió el capítulo en el que participé, que en mi caso, fue grabado en la librería Santos Lectores de la calle Sancho Ordóñez de León. Todas las personas que participamos en el programa Muchos Libros Después tenemos que recomendar dos libros, y lo más difícil, "no recomendar" otro. Reconozco que esto último me supuso un gran obstáculo porque soy incapaz de "no recomendar" un libro, así que opté por no recomendarlo debido a que su temática no me interesa y esta obra llegó a mí de forma inesperada. Sin embargo, reconozco que Insectos y Hecatombes: historia natural de la peste y el tifus de Xabier Sistach es una obra muy trabajada y por ello puede resultar de gran valor para los interesados en el tema.

Por otra parte, dado que también tenía que recomendar dos libros, opté por elegir uno para el público infantil, y otro, para el adulto. Y en fin, para los lectores de menos edad opté por todo un clásico, los Cuentos Completos de Charles Perrault, que publicados en una edición tan manejable, económica y fidedigna al texto original como la de Biblioteca Juvenil de Alianza Editorial, resultan bastante accesibles para todos.

Finalmente, no podía dejar pasar la oportunidad para recomendar la lectura de una novela de temática leonesa titulada La Esfinge Maragata, que por cierto, fue escrita por mi novelista favorita: Concha Espina. En verdad, nadie llevó tan lejos una novela de temática leonesa como Concha Espina, que en mi opinión, después de Santa Teresa de Jesús, es la mejor escritora en lengua española de todos los tiempos. Sus nominaciones y participaciones en el Nobel, los distintos premios y honores recibidos, y sobre todo, una prosa magistral, forjaron su reconocimiento internacional.


lunes, 23 de agosto de 2021

Breve apunte sobre el emplazamiento del monasterio de San Feliz de las Lavanderas.

 

Cubierta de la obra

Este pasado sábado 21 de agosto, la localidad de San Feliz de las Lavanderas acogió la presentación de un libro que según se comprueba en una de sus solapas, era un homenaje al ciudadano Nicanor Blanco Omaña, al pueblo de San Feliz de las Lavanderas y a la Cepeda de Eugenio de Nora.

La obra fue coordinada por Antonio Natal y a ella fuimos invitados a participar, varios autores. Por mi parte, atendiendo al objetivo de obra y a la extensión solicitada por el coordinador, le sugerí dedicar mis páginas a esclarecer lo relativo al emplazamiento del antiguo monasterio de San Feliz de Cepeda, ya que a mediados de los años noventa, el prolífico historiador Quintana Prieto, lo desvinculó de San Feliz de las Lavanderas y concluyó que este debía localizarse en el mismo lugar que ahora se asienta Quintana del Castillo o, al menos, dentro de su jurisdicción eclesiástica.

La ocasión que se presentaba era propicia para devolver a este hermoso lugar de San Feliz, algo que le pertenece, y por ello, decidí aportar la colaboración que ahora os ofrezco desde mi blog personal.

 

BREVE APUNTE SOBRE EL EMPLAZAMIENTO DEL MONASTERIO DE SAN FELIZ DE CEPEDA

El sacerdote e historiador Augusto Quintana Prieto publicó en el año 1995, la obra Visión histórica de la Cepeda: aproximación a su historia. En ella dedicaba un capítulo a los monasterios cepedanos y dentro de él, algunas páginas al monasterio de San Feliz de Cepeda. Consideraba este autor que dicho monasterio no debía identificarse con San Feliz de las Lavanderas y sospechaba que estuvo situado en un lugar cercano a la población de Quintana del Castillo o, al menos, dentro de su jurisdicción.

Algunos párrafos adelante, al finalizar las páginas dedicadas al monasterio se expresaba así: “mi decisión final es que San Feliz estuvo localizado o en el mismo sitio en que ahora se asienta Quintana o, al menos, dentro de su jurisdicción eclesiástica”. Sin embargo, su decisión solo la fundamentaba en que uno de los patronos de la parroquia de Quintana del Castillo había sido San Isidoro, es decir, el gran monasterio leonés al que fue entregado el monasterio de San Feliz en el año 1063.

En verdad, teniendo raíces en Quintana del Castillo nada me gustaría más que “traerme el monasterio de San Feliz de Cepeda para mi pueblo”, sobre todo, sabiendo que el autor que propone esa hipótesis fue muy prolífico y que existen algunas vinculaciones entre Quintana del Castillo y San Isidoro. Mi silencio bastaría para colaborar. Pero no es mi intención silenciar sino esclarecer y dar a conocer, y dado que esta publicación se centra en San Feliz de las Lavanderas deseo aportar mi pequeño granito de arena para intentar aclarar este asunto que afecta directamente a su historia. Así pues, lo primero que indicaré, es que todo apunta a que el antiguo monasterio de San Feliz de Cepeda se encontraba en San Feliz de las Lavanderas o sus inmediaciones geográficas.

Y sobre ello, puede señalarse que el día 11 de abril del año 940, Ramiro II serenissimus princeps, dio al monasterio de Santiago de Peñalba la iglesia de San Martín obispo que se encontraba en el valle de Parada y Cebraria, en las inmediaciones de Astorga. De esta donación quedó una escritura firmada por obispos, condes, abades y otros, que ha sido publicada en alguna ocasión. En ella, puede observarse que entre los asistentes se encontraba el abad Ismael del monasterio de San Feliz de Cepeda, el cual, quedó registrado en la mencionada escritura como Ismael abba Sancti Felicis Cepeta testis. Así es, el abad de un monasterio cepedano que estaba bajo la titularidad de San Feliz o San Félix, actuó entonces como testigo.

Pero también será conveniente aludir a la evolución geográfica de la Cepeda, y sobre ella, deberá tenerse en cuenta que su crecimiento territorial se produjo desde la zona nuclear del norte, hacia el sur. Además, en aquel siglo X, la demarcación conocida como Cepeda todavía no era tan extensa como la actual comarca, y en consecuencia, puede pensarse que aquel monasterio de San Feliz debió estar situado en la zona norte de la Cepeda, y en fin, si nos dejamos guiar por su titularidad, todo indica que en San Feliz de las Lavanderas o San Félix, nombre, por el que también ha sido conocida esta población.

Que la geografía de Quintana del Castillo haya tenido gran importancia en la Cepeda a lo largo de los siglos, y acaso desde sus inicios, nadie lo niega. Como tampoco puede negarse que haya existido alguna vinculación entre Quintana y San Isidoro, o que en aquella demarcación de la Cepeda del siglo X, los nexos religiosos y civiles entre Quintana y San Feliz hayan podido ser mayores que los actuales. Sin embargo, todo esto no conforma una prueba consistente para sostener la localización del monasterio de San Feliz en Quintana del Castillo o dentro de sus términos.

Y al respecto, nada mejor que avanzar en el tiempo hasta el 21 de diciembre de 1063, pues aquel día, con motivo de la solemne dedicación de la iglesia de San Juan Bautista al beato Isidoro, quedó constancia de la geografía con la que debe relacionarse San Feliz de Cepeda. Así es, los reyes Fernando I y doña Sancha hicieron entonces algunas concesiones, y entre ellas, la entrega de dos monasterios, el de San Julián de Torío et alium Sancti Felicis in Cepeda, in terminis e riuulo Samario. Ello permite argumentar que el monasterio de San Feliz estuvo en términos de Cepeda y cerca del río Samario, con el que acaso pudo haber limitado. Por tanto, esa información también sugiere que el monasterio debió estar localizado en un entorno geográfico relacionado con San Feliz de las Lavanderas o sus inmediaciones, ya que el cercano río Samario entra en el Omaña junto al núcleo de La Garandilla.

Por otra parte, si consideramos que el templo de Escuredo ha sido anejo de la matriz de San Feliz, y que los límites de Escuredo se encuentran en la sierra cepedana y además están relativamente cerca del río Samario, ello permite interpretar que los términos Escuredo también pudieron haber servido en el pasado para delimitar al antiguo monasterio. Así es, como prolongación de unos límites que procedían de la geografía de San Feliz de las Lavanderas o sus inmediaciones. Y ciertamente, la sujeción del templo de Escuredo a la matriz de San Feliz, la antigua cofradía de las benditas ánimas establecida en la parroquia de San Feliz de las Lavanderas y su anejo Escuredo o la denominación de San Félix de Escuredo usada hace siglos, evidencian una antigua y perdurable relación entre ambos núcleos, a la vez que sirven para insistir en lo ya expuesto.

Por tanto, al margen de las sospechas y la decisión final de Augusto Quintana, todo lleva a pensar que el antiguo monasterio de San Feliz de Cepeda estuvo localizado en San Feliz de las Lavanderas o sus inmediaciones geográficas. Los antiguos términos del monasterio no debieron variar mucho a partir del año 1063, ya que la repoblación oficial de la zona había tenido lugar a mediados del siglo IX. Pero en cualquier caso, aquellos términos del siglo XI pudieron haber dejado huella, ya que en el municipio de Valdesamario existe un valle que desciende desde la parte alta de la sierra hasta La Garandilla y queda a pocos metros de la desembocadura del río Samario en el Omaña. Dicho valle está unido a la geografía de Escuredo y se conoce por  el significativo nombre de Valdescuredo. Pero además, por él pasan una senda y un cordel ganadero procedente de Escuredo, Ferreras y otros lugares. Es decir, que Valdescuredo une la geografía de Escuredo con la zona en la que el río Samario vierte sus aguas en el Omaña.

En definitiva, es evidente que las poblaciones de Escuredo y San Feliz de las Lavanderas han estado relacionadas durante siglos y llevan mucho tiempo dando estabilidad a su geografía. Es por ello, que si consideramos esta circunstancia, la titularidad del monasterio, así como la mención, proximidad y desembocadura del río Samario, podrá concluirse, que la geografía más adecuada para situar el emplazamiento del antiguo monasterio de San Feliz de Cepeda, es la relacionada con las poblaciones de San Feliz de las Lavanderas, Escuredo y sus inmediaciones.

 

lunes, 16 de agosto de 2021

Las memorias infantiles de Argimiro Domínguez en el Día de las Letras Cepedanas 2021. Palacio de Otero de Escarpizo.

 

Cubierta de la obra presentada en Día de las Letras Cepedanas
 

Este pasado 14 de agosto tuvo lugar el Día de las Letras Cepedanas. El lugar elegido para la celebración presencial de esta última edición, fue la zona ajardinada del Palacio de Otero de Escarpizo.

La organización del evento fue ejemplar y en ella se percibía la gran labor realizada, tanto desde la asociación Ordoño I, como desde el ayuntamiento cepedano de Villaobispo de Otero. La propia alcaldesa asistió al acto y puso de manifiesto su sensibilidad cultural al ofrecer el entorno del palacio renacentista para continuar haciendo Cultura.

 

Cartel de la jornada literaria

 Algunos días antes de la celebración presencial, los autores habíamos venido participando en una ronda de entrevistas de radio que nos ha permitido dar a conocer y acercar nuestras obras a los oyentes. Si no pudiste escucharla en su día o asistir posteriormente al Palacio de Otero de Escarpizo, aquí te facilito el podcast de dicha entrevista para que la escuches.

Sobre la obra Argimiro: memorias de infancia en Los Barrios de Nistoso te puedo decir que las emociones y sentimientos del pequeño Argimiro van transmitiéndose página a página y son capaces de introducirse poco a poco en la mente y la piel del lector. En fin, te invito a que escuches la entrevista que me hicieron el pasado 4 de agosto.

 

 

         HAZ CLIC SOBRE ESTE ENLACE PARA ESCUCHAR LA ENTREVISTA

 La entrevista se encuentra desde el minuto 47, hasta el final del podcast

  


El concejo de Los Barrios de Nistoso. Versos a Oliegos 2021.

 

Cubierta de la obra publicada con motivo de Versos a Oliegos 2021.

 

La celebración del encuentro literario Versos a Oliegos atesora ya una trayectoria de más de dos décadas de existencia, y ha terminado por convertirse en una cita obligada que ya empieza a lucir galones de "clásica", dentro del ámbito cultural de los veranos leoneses.

Para honrar la memoria de este lugar, así como de las gentes que fueron expulsadas de él en los años cuarenta, en la presente edición he contribuido con unas páginas dedicadas al concejo de la población de Los Barrios de Nistoso, que para los que no sean buenos conocedores de la zona, habrá que precisar que se encuentra muy cerca de la población homenajeada.

El concejo de Los Barrios de Nistoso dejó para la posteridad una caja de carretera que ahora permite llegar hasta la zona de Oliegos y por ello era necesario también, honrar su memoria.



EL CONCEJO DE LOS BARRIOS DE NISTOSO

Los concejos de los pueblos tuvieron una gran importancia en el pasado y estos fueron una institución fundamental hasta hace pocas décadas. Uno de los concejos más relevantes de la Cepeda fue el de Los Barrios de Nistoso, ya que en él estaba representada una de las localidades con mayor número de habitantes de la comarca, mientras que por otra parte, la distribución de su población en tres núcleos le confería un status, aparentemente, superior. Hasta el último tercio del siglo XX, en que sus habitantes comenzaron a disminuir de forma considerable, el concejo de Los Barrios de Nistoso se celebró respetando una tradición que probablemente era heredera de una organización, costumbres y estructura, que hundía sus raíces en la Edad Media.

Debido a la separación geográfica de sus tres barrios, este concejo adquirió unas características particulares que lo diferenciaban de otros concejos que solo representaban a un núcleo poblacional. Pero no fue este un caso único en la Cepeda, sin embargo, me detendré en él por haber establecido desde hace décadas, un importante nexo con la geografía de Oliegos.

Hacia mediados del pasado siglo XX, el concejo de Los Barrios de Nistoso estaba representado por tres regidores —uno por cada barrio— y un alcalde pedáneo que se encontraba por encima de ellos. A estos cargos no retribuidos se accedía cuando se convocaban elecciones para renovarlos, que generalmente era cada cuatro años. Pero la ausencia de retribución y las responsabilidades que conllevaban, hacía que estos cargos fueran vistos como una “sobrecarga laboral” por lo que la elección de regidor se efectuaba siguiendo un turno aceptado por todos. Por su parte, la elección del alcalde pedáneo se llevaba a cabo de manera similar entre los tres barrios, pero teniendo en cuenta, que este debía rotar entre los vecinos de Nistoso, Tabladas y Villar.

Así pues, cada barrio nombraba un regidor y ello hacía que cada núcleo pudiera tratar internamente sus asuntos en el lugar habitual de reunión. La gente de Villar se reunía en la zona denominada “la plaza”, la cual, se hallaba inmediata a la iglesia: en este lugar también se celebraba la fiesta. Debe destacarse que en el concejo de Villar aún se continuaba pagando en cántaras de vino a mediados del siglo XX. Por su parte, los vecinos del barrio de Tabladas se reunían en el centro del pueblo, al lado de la iglesia. Y en fin, los de Nistoso, en la plaza en la que se celebraba la fiesta de San Jorge, junto a la cantina de Paulino.

Los concejos de barrio tenían lugar varias veces al año siendo los asuntos agrícolas y ganaderos los más tratados. Para llamar a concejo se tocaban las campanas y lo más habitual era que se celebraran los domingos después de misa. Sin embargo, cuando era necesario tratar temas que afectaban a los tres barrios, hacer pagos, arreglar caminos comunes, etc., se convocaba al Concejo Común con el alcalde pedáneo. Estas convocatorias no eran tan frecuentes como las de los concejos de barrio y para llevarlas a cabo era necesario ir avisando casa por casa y barrio por barrio. La obligación de avisar a todos los vecinos se solía encomendar cada vez a una persona diferente y rotaba por los tres núcleos de población. Cuando un vecino no se encontraba en la vivienda era necesario “dejarle la razón” a alguien cercano o de confianza para que le informara y tuviera conocimiento de la convocatoria. En fin, el Concejo Común era la reunión asamblearia de mayor importancia y se celebraba en las inmediaciones de la iglesia de Santa Marina, que según puede comprobarse en el tomo XVI de España sagrada, ya existía en el año 916.

Pero sobre el Concejo Común también puede señalarse que uno de los últimos asuntos importantes que trató, fue el de la apertura de una nueva caja de carretera entre Los Barrios de Nistoso y Palaciosmil. Así, al inundarse el pueblo de Oliegos se modificó el tramo de camino que pasaba por el Escobio de Arriba y el Escobio de Abajo, y por eso, a comienzos de los años sesenta del pasado siglo, se pensó en adaptarlo a las nuevas necesidades: se pretendía consolidar un trazado por encima del embalse que permitiera desplazarse con garantías a los vehículos de motor. La empresa minera Carbonífera estaba muy interesada en aquella obra ya que durante los meses de invierno, debido a las nevadas, a veces se encontraba en serias dificultades para transportar el carbón. Por esta razón, la empresa incluso llegó a plantearse la posibilidad de sacar carbón a través de la nueva caja que se iba a abrir. Como tenía gran interés ofreció gratuitamente un compresor y la dinamita para las voladuras, contribuyendo con ello, a que las obras avanzaran a buen ritmo y pudieran concluirse tras algunos meses de duro trabajo.

Por otra parte, también deberá señalarse que el vecindario de Palaciosmil tuvo que trabajar algo en las inmediaciones de su localidad y prácticamente nada el de Quintana del Castillo, por lo que sus aportaciones resultaron insignificantes. En efecto, fueron las gentes de Los Barrios de Nistoso las que soportaron casi todo el peso de un trazado que todavía permite transitar desde esta localidad, hasta Palaciosmil.

Por lo tanto, fue el Concejo Común de Los Barrios el que impulsó esta obra y sus gentes las que la ejecutaron —excepto un pequeño tramo—. Y fueron los tres regidores de Los Barrios, los que de común acuerdo organizaron el reparto de las cargas de trabajo antes de ser distribuidas entre sus respectivos vecindarios. Los regidores se encargaron de asignar a cada vecino su turno y la zona a la que debían acudir, a la vez que procuraron adaptar todo ello a las posibilidades horarias y laborales de cada persona. Los turnos de trabajo eran a jornada completa y ante las muchas ocupaciones que tenía la gente en aquella época, el domingo acabó por convertirse en el día de mayor actividad.

En definitiva, el concejo de Los Barrios de Nistoso nos dejó un camino que hoy permite llegar hasta la zona de Oliegos, y este debe interpretarse como el fruto de un gran esfuerzo humano, pero también, de una adecuada organización concejil. En el presente, dicho camino hace posible seguir transitando por uno de los rincones más hermosos de la Cepeda, y por todo ello, era de justicia dejar constancia de este histórico concejo —existía a mediados del siglo XV—, ya que sus gentes dejaron impresas sobre la tierra unas líneas de precisa métrica que aún permanecen vigentes y nos permiten año tras año, comunicarnos con el alma de Oliegos.


jueves, 17 de junio de 2021

La Cepeda, una tierra carlista y legitimista. Una tierra que fue coherente con su historia, sus gentes y sus costumbres.

 

Estandarte Real durante la primera guerra carlista. Fue bordado por la esposa de don Carlos.

Recientemente se ha publicado el último número de La Revista de La Cepeda en la que he colaborado con la contribución "La Cepeda, una tierra carlista y legitimista". Se trata de un sencillo artículo a través del que he respondido al coordinador de la revista, Tomás Álvarez, quien hace meses me solicitó un artículo sobre un asunto histórico que hasta el presente, nadie había abordado en nuestra comarca: el carlismo.

La exposición se hace introduciendo al lector en el conflicto carlista antes de dar a conocer brevemente la evolución del carlismo en la provincia de León, así como la posible conexión que pudiera establecerse ente la Cepeda y las señas de identidad del carlismo. Así, algunos hechos relacionados con el carlismo local conducen hacia una conclusión esclarecedora. 

Con el fin de que cualquier interesado en el tema pueda acceder a la información en abierto, a continuación facilito el texto que aparece publicado en la revista.



LA CEPEDA, UNA TIERRA CARLISTA Y LEGITIMISTA

 

Carlos María Isidro.


ORÍGENES E IDEOLOGÍA DEL CARLISMO

El Rey Felón ha pasado a la historia como uno de los peores reyes de España, y tal vez, haya sido el peor. Después de un controvertido reinado, remató el ejercicio del poder regio dejando servido un conflicto sucesorio que desembocó en tres guerras civiles y numerosas disputas. Así, tras la muerte de Felipe VII tuvo lugar la primera guerra carlista entre partidarios de Isabel y Carlos María Isidro, a quién según la ley sálica implantada en España le correspondía suceder a su hermano, sin embargo, el 29 de septiembre de 1833 ascendió al trono Isabel, la de los Tristes Destinos.

Ambos aspirantes representaban dos visiones de la vida muy diferentes, ya que mientras Carlos María contaba con el apoyo de los sectores más tradicionalistas, la pequeña Isabel contaba con el de los liberales y su madre. No fue posible por entonces acercar posiciones, y al poco, comenzó un largo enfrentamiento que se prolongó durante décadas. Fue en este contexto en el que nació el carlismo, un movimiento político tradicionalista que con el paso del tiempo desarrolló una doctrina inspirada en la tradición española y la cristiandad medieval.

Si bien las zonas de mayor intensidad carlista fueron Navarra, País Vasco, norte de Cataluña y la zona del Maestrazgo, en líneas generales, el carlismo tuvo mayor respaldo en el norte de España, es decir, en la geografía más europeizada y cristianizada. Su lema “Dios, Patria, Rey” y el posterior añadido “Fueros” calificaron a un movimiento que tuvo gran repercusión desde 1833, hasta el final del franquismo. Su organización política fue conocida por diferentes nombres desde los que a menudo combatieron al liberalismo, mientras que por otra parte, procuraron actuar en defensa de la Iglesia católica, España y la monarquía más tradicional.

En fin, precisa Antonio Torres del Moral que “la muerte de Fernando VII dejó planteado el problema “carlista”, que produjo tres guerras civiles a lo largo del siglo, junto al del restablecimiento del régimen constitucional, que, sin embargo, ya no podría ser el de 1812”.

 

Joaquín Abarca y Blanque, obispo de León y consejero de Carlos María Isidro de Borbón.

CARLISMO EN LA PROVINCIA DE LEÓN

La noticia del fallecimiento de Fernando VII llegó a León una semana después de su muerte. El día 6 de octubre de 1833, Ambrosio de Eguía e Irigoyen anunció el suceso y el decreto de la reina gobernadora antes de acabar implorando el apoyo de los leoneses con el fin de mantener “el trono de la nueva Isabel”. Solamente dos meses más tarde, el domingo 6 de diciembre, tuvo lugar en León la solemne proclamación de Isabel con repique de campanas, aclamaciones por las plazas y otros actos.

Sin embargo, por entonces ya se habían levantado los partidarios del pretendiente carlista, que en León, contaban con el entusiasmo del obispo Abarca. Así, en enero de 1833, se había producido un intento de sublevación de los voluntarios realistas en el que estos y el obispo tuvieron que ir a refugiarse a Portugal. Pero esta rebelión no fue insignificante sino significativa, ya que reflejaba bastante bien el ambiente eclesiástico de una provincia en la que los cabildos de León y Astorga también simpatizaban con los carlistas.

A pesar de ello, la penetración del carlismo fue diversa en la provincia y hubo unas zonas más carlistas que otras. Según Carmelo Lucas del Ser, los tres focos clásicos del carlismo leonés fueron los pueblos del Órbigo y Omaña, la montaña de Riaño y la comarca de Astorga, en cuyo territorio pueden interpretarse la ciudad y su geografía más inmediata, o sea, la Cepeda, la Maragatería...

 

Lema del carlismo.

LA CEPEDA Y LAS SEÑAS DE IDENTIDAD DEL CARLISMO

Si tenemos en cuenta que la Cepeda está rodeada por la Omaña, el Órbigo o la ciudad de Astorga y que además se encuentra inmediata a la Maragatería, donde se formaron partidas carlistas lideradas frecuentemente por eclesiásticos astorganos, será necesario concluir, que por su situación geográfica el territorio de la actual comarca de la Cepeda tiene que identificarse con el carlismo, y más concretamente, dentro de los focos clásicos del carlismo leonés.

Sin embargo, que la Cepeda haya sido carlista no tiene nada de especial y más bien, ello parece estar dotado de cierta coherencia si atendemos a su trayectoria histórica y al lema carlista “Dios, Patria, Rey” con su posterior añadido “Fueros”. En efecto, porque la primera palabra nos conduce hacia las hondas raíces cristianas de la zona, ya que el cristianismo asturicense puede empezar a documentarse a mediados del siglo III, cuando una epístola de San Cipriano dio testimonio de la primera comunidad cristiana de Astorga. Estas antiguas raíces posibilitaron la expansión del cristianismo local, antes de que este se consolidara durante la Edad Media por toda la diócesis. Y por supuesto en la Cepeda, que inmediata a la ciudad de Astorga, acogió un gran número de espacios eclesiásticos y monásticos.

De otra parte, por lo que se refiere a la palabra Patria, no deberá olvidarse como aquella repoblación oficial que tuvo lugar tras la invasión árabe, finalizó en la Cepeda a mediados del siglo IX. Desde entonces, sus tierras evolucionaron organizadas e identificadas con la llamada “Reconquista” hasta la toma de Granada. Por lo tanto, fueron muchos los siglos dedicados a la conquista de territorios y la forja de una patria, que finalmente culminó en 1512 con la anexión del Reino de Navarra.

Y en fin, que decir sobre los reyes en una tierra, en la que disfrutaron de algunas posesiones. Además, la familia de referencia, la que llevó el nombre Cepeda por toda España y luego por América, sirvió en puestos de confianza a distintos reyes de las dinastías Borgoña, Trastámara y Austria, tal y como ya mostré en Las raíces leonesas de Santa Teresa de Jesús en Quintana del Castillo. En verdad, las posesiones regias y el largo historial de los Cepeda al servicio de los reyes de varias dinastías, resultan bien concluyentes.

Finalmente, acerca del añadido “Fueros”, debe recordarse que desde la Edad Media, la Cepeda conoció privilegios y normas asociadas a distintos lugares de la actual comarca, pero también, a nivel territorial. Sobre esto último son bastante representativas unas líneas escritas por Justiniano Rodríguez en Los fueros del Reino de León al tratar la Tierra de Cepeda. Dicen así: “incluimos deliberadamente en este estudio la reseña independiente e individualizada de la entidad foral de la Tierra de Cepeda, integrada en la comarca geográfica del valle superior del río Tuerto y configurada desde fecha imprecisa como una behetría abierta que debió de tener reglamentación propia bajo los auspicios de la corona y de la sede astorgana”. Si tenemos en cuenta que el autor escribía esto tras analizar una sentencia de mediados del siglo XIII, no puede existir la menor duda de que la entidad foral de la Tierra de Cepeda tuvo que interiorizar el añadido “Fueros” desde la Edad Media.

 

ALGUNOS HECHOS RELACIONADOS CON EL CARLISMO LOCAL

Hasta el presente no me consta que se haya abordado el asunto del carlismo en la Cepeda, sin embargo, al profundizar un poco en el tema empiezan a brotar informaciones de interés como la captura del cura de Cangas, Ramón González Llama, que era cabeza de una facción carlista. Dicha captura tuvo lugar el 15 de noviembre de 1834 en la localidad cepedana de Villarmeriel, cuando se encontraba escondido en la casa del cura.

De la primera parte del siglo XIX, también nos ha quedado noticia de la asimilación del carlismo por parte la población local. Al respecto, puede mencionarse que en la población de Manazanal llevaba un año destinado un joven que había ejercido de correo en las provincias vascongadas, y ahora se encontraba en este pueblo a cargo de la estafeta. Según indica el viajero George Barrow, era un liberal entusiasta y echaba pestes de los paisanos “todos, según él, carlistas y amigos de los frailes”. Y lo cierto es que hubo frailes franciscanos en Cerezal y frailes hospitalarios en San Juan de Montealegre y San Bartolomé del Cueto, o sea, como para no ser amigos de los frailes. Pero además, la población de Manzanal en la que estaba destinado aquel joven perteneció durante siglos a los frailes hospitalarios.

Y en fin, sobre estos hechos relacionados con el carlismo local puede señalarse que en julio de 1869 tuvo lugar una intentona carlista en Astorga, que finalmente fracasó. En el Sierro, lugar inmediato a la ciudad y en el que se juntan Astorga y la Cepeda, esperaban partidas que sumaban más de 200 hombres para dar el golpe decisivo. Dichas partidas estaban lideradas por algunos cabecillas entre los que había algunos curas, entre otros, el de la localidad cepedana de Carneros.

 

Breve apologia, y deposito de las noticias, papeles originales, y historias, qve demvestran la nobleza, y antiguedad de la ilustre, y clara sangre de la Casa de los Caualleros del apellido de Tordesillas, Cepeda, cuyo assiento es en la Ciudad de Segouia.

A MODO DE CONCLUSIÓN

La ciudad de Astorga con sus inmediaciones geográficas fue uno de los tres focos clásicos del carlismo leonés. En buena parte, porque el cabildo asturicense y los religiosos de la diócesis decidieron plantar cara al liberalismo y comprometerse hasta las últimas consecuencias, participando incluso en la lucha armada. Esta intensa y prolongada vinculación al carlismo durante el siglo XIX, fue bien conocida y se ganó el respeto en otros territorios carlistas. En verdad, todo indica que esto fue lo que propició que don Vicente Alonso Salgado, obispo de Astorga, presidiera junto al obispo de Lugo la celebérrima peregrinación vascongada de 1902. Precisamente, sobre esta peregrinación a Tierra Santa, Egipto y Roma, recientemente publiqué en Estudios Franciscanos un artículo donde se tratan dicha peregrinación y el solemne homenaje a Cristo Redentor, así como los entornos carlistas con los que deben relacionarse.

Situada al norte de Astorga, y rodeada por el foco de la Omaña y el Órbigo, así como por la Maragatería, todo indica que el carlismo fue bien recibido en la Cepeda desde sus inicios, acaso, porque el lema “Dios, Patria, Rey” y su añadido “Fueros”, se identificaban plenamente con esta tierra. Pero también porque ya tenía su propia “experiencia legitimista”, ya que en 1368, los ascendientes de Santa Teresa de Jesús se vieron obligados a  abandonar la Cepeda cuando tuvieron lugar los enfrentamientos entre el monarca legítimo Pedro y el bastardo Enrique. Al respecto, es bien significativa la leyenda que aparece en la bordura del escudo de los familiares de la mística: “Por ser leal, padezco mal, leal seré, y padeceré, por mi ley, y por mi rey”.

La provincia leonesa no se encontraba entre las más carlistas, sin embargo, existieron tres focos en los que el carlismo se impuso claramente. Dos de ellos, el de la comarca de Astorga y el de la Omaña y el Órbigo, estaban unidos geográficamente y grosso modo conformaban un gran foco carlista, sin duda, el mayor de la provincia de León. Por lo que respecta al caso concreto de la Cepeda, nuestra comarca se encontraba rodeada por los carlistas de ambos focos, ocupando una geografía céntrica dentro de este gran foco leonés. Y además limitaba al sur con Astorga, ciudad, en la que se asentaba la sede de una diócesis que participó muy activamente a favor del carlismo.

A día de hoy, resulta difícil cuantificar el seguimiento carlista en la Cepeda y la intensidad con la que lo percibieron sus gentes. Sin embargo, si atendemos a las palabras de aquel joven de Manzanal que había estado en el País Vasco, a la situación céntrica de nuestra comarca dentro del gran foco leonés, a su identificación con el lema carlista, al añadido “Fueros”, así como a su anterior experiencia legitimista, deberá concluirse, que tras la muerte de Fernando VII, la Cepeda se reveló como una tierra carlista que se mostró coherente con su historia, sus gentes y sus costumbres.

 

 

Entrevista en COPE sobre Santa Teresa de Jesús y sus raíces leonesas en la Cepeda.

 


 HAGA CLIC AQUÍ PARA ESCUCHAR LA ENTREVISTA

 

Cuando publiqué la obra Las raíces leonesas de Santa Teresa de Jesús en Quintana del Castillo acudí a un programa de la televisión local para hablar sobre ella y tenía previsto comenzar a hacer algunas presentaciones a partir de la primavera de 2020. Sin embargo, antes de que esta llegara, apareció el virus COVID-19 y la pandemia que este ocasionó, sorprendió y paralizó a nuestra sociedad.

Desde entonces cualquier asunto ajeno a la salud empezó a quedar en segundo plano y por supuesto también, todos aquellos relacionados con el mundo de los libros. A pesar de esta complicada situación durante el verano de 2020, pude conversar vía telefónica sobre la obra en una entrevista de COPE Astorga.

Se trata de una sencilla entrevista de poco más de diez minutos en la que se abordan algunos de los puntos fundamentales de la investigación, y ello, ha sido pecisamente lo que me ha impulsado a facilitaros un enlace para que podáis escucharla. En verdad, se trata de una breve entrevista en la que es posible conocer algunas conexiones de Santa Teresa de Jesús con la Cepeda y los Cepeda, las cuales, deben abrir el camino a una sucesión de publicaciones que tendrán lugar durante los próximos años.

Y sobre la primera que verá la luz ya se habla en dicha entrevista. En ella indico que varios autores participarán en una obra que se publicará cuando la situación de la pandemia mejore. En verdad, la obra estaba pensada para publicarse antes de que concluyera el año 2020, sin embargo, la pandemia ha seguido mostrando su peor cara durante 2021. Aunque todo lleva a pensar que la situación comenzará a mejorar considerablemente en la segunda parte de 2021, y el año 2022, debería ver la luz esta obra que conectará nuevamente a Santa Teresa con la provincia de León.